Con una excelente predisposición, “El 10” no esquivó ninguna pregunta y se animó a hablar de todo. Transcribimos en el blog algunos fragmentos de la entrevista pero te invitamos a que revivas la entrevista completa entrando a los Momentos Culminantes de Mañanas Informales.
Jorge comenzó la charla preguntándole por su infancia. Diego con su sinceridad y humor habituales esto decía:
“El barrio era privado: privado de carne, de leche, de pan (...) no había drogas...sí había rateros (...) y las puertas siempre abiertas”.
“Sabíamos que no había (plata) (...) Cuando cobraba, papá nos hacía elegir qué comer: o asado o milanesas con queso arriba. Y comíamos todo. (...)A los 13 años me di cuenta que mi vieja no sufrió de dolor de estómago. Ella nunca los tuvo. Siempre quiso que comiéramos nosotros, porque no alcanzaba. Cada vez que llegaba la comida decía que le dolía el estómago para no comer”.

Al tocar las temáticas de la violencia en el fútbol y de Javier Castrilli, Diego aseguraba:
“Yo creo que se puede solucionar con gente idónea y capaz. ¿Cómo vas a poner a Castrilli, un tipo que está acostumbrado a hacer quilombo, a no querer a la gente, a no querer el espectáculo, a solucionar un tema de violencia? ¡Estamos para atrás hermano! Quiere ser la figura él y no sabe cuánto es, a nivel seguridad, 2 más 2 (sic) porque hizo quilombos en todas las canchas que estuvo”.
No podía no tocarse el tema de la droga un flagelo que marcó su vida:
“Sueño mucho con la droga. Es como que estoy adentro y no me puedo despertar. No sabés el alivio que es cuando me despierto. Sueño como que estoy en el momento, acá, tomando y compartiendo y viendo las caras que yo veía. Y hablando y consultándonos qué vamos a hacer y donde vamos a ir... y la lucha mía interna es ‘¿estoy de nuevo?’ Y cuando me despierto, al primero que veo lo abrazo, si es Verónica, si es mi viejo o mi vieja, lo abrazo. Menos mal que era un sueño”
En época de eliminatorias hacia Sudáfrica 2010 así ve a la Selección:
“Como hincha me hubiese gustado que la selección, después de los dos goles de Riquelme, se arme como equipo, que entre a buscar variantes, que no toque para atrás. Estoy cansado y aburrido que se toque la pelota para atrás; que Messi encare 40 metros para adelante y, una vez que encaró, haga un pase de 40 metros para atrás a Heinze, Cambiasso, De Michelis o Milito. No me gustó porque Chile no nos demostró nada, parecía que venía Brasil con Bielsa. Él es respetable como tipo pero no podés hacerle cambiar la mentalidad a los chilenos.
“Por qué no utilizamos estos partidos para meter variantes, para crecer como equipo. Para mí el resultado era puesto”.
“Nos tenemos que preparar para Sudáfrica, no para ganarle a Venezuela.”

Lúcido, simpático, ocurrente “El más grande” no se privó de nada y habló de todo con Jorge.
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